
Un profesor se asoma a la puerta:
- !M. ha aprobado la selectividad!
Más tarde. La directora viene al despacho:
- ¿Estás ocupada? Sólo era para decirte que M. aprobó la selectividad, !ah! y con un 8,5 en Historia, le cayó la transición española y a él siempre le gustó ese tema.
Una hora después, otro profesor:
- ¿Sabes? M. aprobó la selectividad. Habrá quien diga que, bueno, le dieron más tiempo, sí, pero sus ejercicios tenían que estar bien porque el corrector no lo conoce, y no actuaron los prejuicios ni en un sentido ni en otro.
Al rato, otro profesor más:
- Xa ves Angeliña, M. aprobando a selectividade, para calarlle a boca aos que pensaban que como moito podería facer un ciclo.
Y después, otro aún:
- ¿Enterácheste?, !M. aprobou a selectividade!
Al final de la mañana, en el departamento:
- !Qué ano!, N. co graduado e facendo un ciclo de auxiliar de enfermaría e agora M. unha carreira universitaria.
- Temos que facer unha festa no departamento de orientación.
N. es una alumna sorda.
M. es un alumno con un síndrome autista.